El libro electrónico
El sector editorial empieza a echar cuentas de lo que le va a suponer la aparición de hardware específico para leer libros en formato electrónico.
Se apunta como clave la necesidad de un formato único, y se comienza a hablar de regulación, derechos de autor e incluso Canon (en los comentarios de la noticia, de momento).
Se reconocen las ventajas de estos nuevos formatos, se habla de tráfico de Pdfs, descarga de material sometido a varias leyes, y POD. De modo resumido se apunta que para el libro electrónico:
- no hay costes de almacenamiento,
- la posibilidad de stock es infinita,
- es posible ofrecer el producto 24 horas al día,
- la distribución es casi gratuita y
- existe gran posibilidad de llegar a nuevos mercados
Aún cuando en el artículo leemos cosas interesantes como…
- “No podemos dar la espalda a los nuevos canales.”
- …tenemos que adaptarnos porque el usuario del futuro ha nacido en la era digital y tiene otras costumbres. Si nos adaptamos, tendremos más oportunidades y llegaremos a más gente…”
…también podemos entresacar latiguillos como estos, que nos hacen recordar actuales guerras….
- “Los formatos electrónicos son una gran contribución,…, pero debe ser adecuadamente remunerado…”
- “Debe quedar muy claro para el público que descargarse un libro es un robo, que no deben hacer en Internet lo que no harían en El Corte Inglés…”
- “Este sistema… protege los libros en PDF de las descargas no deseadas…”
- “Internet …, un canal en el que quien consume no siempre paga. Para evitarlo, los editores reclaman más apoyo de las leyes y prometen mantenerse alerta…”
Interesante, me viene muy bien, estamos con un proyecto de indusrtias culturales, gracias!
Siempre sabios, a la última!
Je, je… industrias culturales, no será aún la famosa productora cinematográfica?
Saludos bolivianos!